El control de la Fibromialgia debe hacerse desde Atención Primaria.

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Leemos en prensa, del 12 de mayo 2014:

El secretario autonómico de Sanidad, Luis Ibáñez, ha afirmado hoy que “para garantizar una atención integral a pacientes con enfermedades crónicas como la fibromialgia, que requieren un seguimiento continuado a lo largo del proceso y pueden afectar aspectos físicos, psíquicos y sociales, la asistencia prestada debe basarse en los equipos de Atención Primaria, dotados de la formación adecuada”.

A su juicio, los equipos de atención primaria son los más adecuados para garantizar una atención de continuidad por su proximidad al paciente y su familia y su visión global de los problemas que le afectan. “El diagnóstico, el diagnóstico diferencial y el tratamiento pueden y deben iniciarse en el primer escalón assistencial”, ha insistido.

El secretario autonómico de Sanidad, ha intervenido esta tarde en la Jornada Médica celebrada en la sede de la Conselleria de Sanitat con motivo de la celebración del Día Mundial de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica 2014, en un acto al que también han asistido el secretario autonómico de Autonomía Personal y Dependencia, Manuel Escolano, la concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Valencia, Lourdes Bernal, y la diputada de Bienestar Social y Sanidad, Amparo Mora.

Luis Ibáñez ha subrayado que “el control de la enfermedad a lo largo de la vida del paciente debe realizarse en Atención Primaria, con una participación importante de la Enfermería”, y ha añadido que “es necesaria una adecuada coordinación entre los diferentes profesionales implicados en el abordaje de las personas con Fibromialgia, para conseguir los mejores resultados terapéuticos”.

“El objetivo de la atención a personas con Fibromialgia es aliviar los síntomas y mantener la capacidad funcional de la persona que la padece, en los ámbitos personal, familiar y profesional, mejorando su calidad de vida”, ha afirmado Ibáñez, quien ha insistido en la importancia de que la persona con fibromialgia “conozca y asuma su enfermedad y adopte un papel activo en su manejo, confiando en los profesionales sanitarios que le atienden”.

Igualmente se ha referido a los consejos de cuidados de la propia salud que se han mostrado eficaces en el alivio de los síntomas, en particular el ejercicio físico adecuado para cada persona y practicado con regularidad, así como la dieta, el sueño o las actividades cotidianas.

Durante la jornada ha tenido lugar la lectura del XI Manifiesto de la Fibromialgia, a cargo del profesor Santiago Grisolia, quien ha comenzado su discurso rindiendo homenaje a enfermos y asociaciones que están trabajando por romper estereotipos negativos hacia ellas. “Los enfermos de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica quieren una mejor calidad de vida para ellos y sus familias y es responsabilidad de todos que la tengan”, ha afirmado.

Grisolía ha citado un estudio epidemiológico transversal, según el cual los enfermos de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica consideran que para mejorar su calidad de vida y la de sus familias es prioritario: “El reconocimiento de la enfermedad por parte de todos los profesionales de la salud, instituciones, agentes sociales y la sociedad en general, la investigación para lograr un mejor diagnóstico y tratamiento, la mejora de la atención sanitaria y el establecimiento de protocolos unificados que garanticen la igualdad de la calidad y la accesibilidad al servicio del sistema público de salud, el acceso al trabajo y la justas prestaciones sociales en los casos que no se pueda trabajar”.

Dolor generalizado, fatiga e insomnio

La fibromialgia es una enfermedad crónica, de etiología desconocida, que afecta principalmente a músculos, ligamentos y tendones. Los síntomas más significativos son dolor generalizado, fatiga e insomnio, y la severidad de los síntomas varía de una persona a otra, en función del grado de afectación que sufre el enfermo, como explica la Asociación Valenciana de Afectados de Fibromialgia (Avafi).

El impacto de la fibromialgia, que fue calificada como enfermedad por la OMS en 1992, es a todos los niveles: físico, emocional, laboral, familiar y social.

El tratamiento farmacológico es paliativo, pero un buen conocimiento de la enfermedad, junto con una alimentación adecuada, ejercicio físico y apoyo familiar pueden mejorar sustancialmente la calidad de vida del afectado.

FUENTE: 

http://www.elperiodic.com/noticias/302035_